Llegas a un restaurante. Abres la carta y empiezas a descartar opciones, una tras otra. Nada te convence porque todo está en tu categoría de alimentos prohibidos. Crees que cualquiera de las elecciones te harán subir de peso, y entonces te agobias. Porque sabes que te debates entre dos opciones: o eliges algo que te hará sentir culpable o bien renuncias a lo que más te apetecería comer en ese momento.

La palabra calorías provoca “terror” a muchas personas. Lo asocian con subir de peso, cuando en realidad, las calorías tan solo son una unidad de medida que nos indica cúanta energía contiene un alimento. 

El problema de enfocarse en calorías a la hora de querer bajar de peso es que no estamos considerando si los alimentos que estamos consumiendo son nutritivos o no y, en muchas ocasiones, cuando contamos calorías terminamos con hambre y esto hace aún más difícil lograr nuestro objetivo de mantener o bajar de peso.

Hace algún tiempo, la vida deportiva finalizaba sobre los 30 años. Hoy en día  esto está cambiando con deportistas activos como Pau Gasol con 37 años, Roger Federer con 36 o Dani Alves con 35. Uno de los factores contribuyentes a este efecto es la nutrición en el deporte junto a los avances en medicina deportiva y la mejora en los entrenamientos. ¿Quieres saber cómo afecta la nutrición en el deporte?

10 errores básicos .

Cada vez nos encontramos con más casos en consulta de gente que quiere empezar una dieta vegetariana o vegana, o padres que vienen porque sus hijos quieren seguir estas dietas. Muchas veces estos pacientes no saben por dónde empezar o no saben si la alimentación que están llevando es saludable. Hemos detectado que hay una serie de errores que suelen ser comunes al empezar una dieta vegetariana. ¿Cuáles son? Ahora los explicaremos con detalle:

Hoy te vamos a contar un secreto: todo el mundo conoce en mayor o menor medida que es lo que debe hacer para verse o sentirse mejor. ¡Así de fácil! Otra cosa diferente es que queramos oírlo en voz alta  (ser sinceros con nosotros mismos cuesta mucho) o cambiar nuestros hábitos (la inmensa mayoría de la gente sabe si come o bebe demasiado, si practica deporte suficiente, etc…)

En el momento en que empezamos a seguir una dieta es cuando nos damos cuenta de la cantidad de «compromisos sociales» relacionados con la comida que tenemos cada día: cumpleaños de compañeros de trabajo, comidas el domingo en casa de la suegra, esas cervezas con los amigos al salir del trabajo, etc… Es normal, por tanto, que nos preocupemos por las consecuencias que puede tener en nuestra vida social este cambio en nuestros hábitos…sobretodo porque muchas personas de nuestro alrededor no nos lo van a poner fácil.